“NO SABEN CÓMO SOY”


Ya pasaron tres años desde la visita de Gustavo Santaolalla a Salta y de la presentación de Bajofondo en el Teatro Provincial. En dicha ocasión el polifacético artista y empresario se reunió con la prensa local para responder a las inquietudes periodísticas.

(Nota: Texto extraído de Revista Encultura 2014)

El cuestionario de preguntas que se generó en la conferencia de prensa dio la posibilidad de conocer al líder de la banda un poco más en detalle. Aunque muy modesto y humilde con las respuestas, aprovechó el error de un cronista para destacar que fue galardonado con 14 Grammys.

La banda que empezó como un proyecto de experimentación ya posee tres discos y supera los 10 años de trayectoria. Su último material, “Presente”, busca terminar de desprender a la agrupación de tango electrónico estilo, en el que fue encasillada pero que es sólo una de las tantas vetas que posee. Haciendo un repaso por esta primera década Gustavo explicó:

“Bajofondo empezó como un proyecto más que nada conceptual y de estudio que comenzamos Juan Campodónico con la idea de generar una música moderna o contemporánea rioplatense. En aquel momento era un proyecto en el cual estábamos detrás de una consola zampleando, programando e invitando amigos a que participen. Ese disco tuvo una recepción tan buena no solamente aquí en Argentina y en Uruguay sino en muchos lugares del mundo, de alguna manera nos empujó a tratar de llevar esa música a que sea tocada en vivo. Y ese proceso hizo que esa música cambiara y muchas de las cosas que eran programadas ahora son tocadas en vivo.

Esa transición se ven en “Mar Dulce”, el segundo álbum, donde ya grabamos como banda pero todavía con mucha participación digital.

Llegados a la situación de tener que hacer nuestro tercer álbum sentimos la necesidad realmente de validarnos como banda. Sentimos la necesidad de hacer un álbum que fuera representativo realmente de quiénes somos nosotros. Tuvimos varias premisas para eso y una de ellas fue no tener invitados en el álbum, hacerlo todo nosotros. Hicimos que el álbum tuviera un carácter conceptual a diferencia de los anteriores con Tango Club y Mar Dulce que, precisamente por la forma en que fueron concebidos, eran más álbumes de colecciones de tracks, colecciones de grabaciones. Este álbum hicimos que tuviera todo como un concepto, si bien no hay una línea argumental el álbum es como una película, como un viaje, cada uno lo completa como quiere pero se muestra como un todo.

Y ese es m el objetivo que tenía Presente, este presente involucra un pasado, son 10 años de haber tocado juntos, de haber sentido que creamos un lenguaje y también nos abre las puertas a un futuro lenguaje.

Finalmente ahora estamos constituidos como banda y creo que nos quedan muchísimas cosas por hacer todavía.”

A pesar de los intentos de desprenderse del tango electrónico mucho público de Bajofondo los sigue incluyendo en ese género. Pensando en esto y en la generación de nuevas propuestas artísticas como Gotan Proyect que explotan esta arista se le preguntó a Santaolalla si él consideraba que en el futuro se podría hablar estas propuestas en  términos de renovación equivalentes a los que planteó Piazolla en su momento.

“Nosotros no pretendemos hacer ni el nuevo tango ni nos medimos en esa luz, hacemos música contemporánea, del Río de la Plata, una música que nos representa a quienes somos nosotros. Crecimos escuchando esa música y es parte de quienes somos, pero también crecimos escuchando muchas otras músicas. Es una mezcla de todo eso. Si lo que nosotros hacemos aporta algo al tango es algo que el tiempo dirá, es algo que yo no lo puedo predecir.”

Siendo Santaolalla y teniendo en el curriculum a múltiples proyectos entre los que se encuentran la música de varias películas destacadas internacionalmente, bandas míticas como Arcoíris y hasta los sonidos de un videojuego es difícil creer que todavía existan desafíos. Sin embargo, existen nuevos escalones para subir, superarse es una búsqueda diaria

“El tema del desafío siempre es constante, cuando nosotros nos pusimos a hacer este álbum sentíamos que lo que habíamos logrado con Tango Club y con Mar Dulce eran cosas muy importantes, colaboraciones como las que hemos hecho con Ceratti o con Elvis Costello, son grandes logros artísticos en nuestra visión.

¿Cómo hace un para seguir produciendo una música que tenga peso, que tenga calidad, que siga proponiendo cosas? Parte de la genética de lo que es Bajofondo es la experimentación, seguimos experimentando y buscando cosas.”

Habiendo hecho la corrección correspondiente en relación a la cantidad de premios Grammy que poseía, Santaolalla procedió a responder la pregunta de uno de los periodistas que estaba interesado en saber si había algún galardón que quisiera agregar a su colección. Humilde, destacó qué significaba  para él recibir un premio.

“Nunca hice nada para ganarme un premio, aunque los celebro porque los vivo como un reconocimiento a mi trabajo, no a mí. Los premios se dan a la labor que uno hace. A veces, la gente se confunde y cree que se lo dan a él o a ella, y eso marea.

Los demás no saben cómo soy yo, entonces el premio se lo dan a mi trabajo y es siempre bajo ese reconocimiento que los recibo. Ese éxito pasa porque de alguna manera uno ha hecho algo que ha conectado con mucha gente. Esa es la gratificación que te da una premiación.

Gustavo no sólo tiene un amplio conocimiento musical, también cuenta con la mirada extranjera, su residencia en Los Ángeles y sus constantes viajes por el mundo le dan la posibilidad observar desde afuera lo que pasa en nuestro país.

“Yo creo que siempre ha sido un lugar de muchísima creatividad y en donde ocurren cosas musicalmente super interesantes. Para cualquier artista importante Argentina siempre ha sido un lugar que tomaron como referencia, siempre les interesó saber cómo reaccionaba el público de acá.

Por otro lado, hay una movida de cantautores que están tocando sólo con una guitarra, que empezó como algo nuevo y bastante fácil de mostrar, que no requiere de una gran producción y volvemos otra vez al poder de la canción, siempre es como interesante lo que pasa.

A Santaolalla todavía le queda mucha tela para cortar pero ya le llevaron varias propuestas para contar su vida. Él dice que todavía no es tan viejito, es algo que planea hacer, pero más adelante.

“Yo no miro mucho para atrás, miro más bien para adelante y es una satisfacción increíble pensar que hace 40 años andaba rondando también por el país tocando con una banda que tenía algo distinto, que era Arcoiris. Hoy puedo estar andando con una banda y no teniendo que recurrir a la nostalgia para armar mi propuesta artística, puedo estar siendo parte de un grupo como Bajofondo y tiene que ver con eso de mirar para adelante.

De vez en cuando miro para atrás y veo que hay un montón, he hecho muchísimo. Algún día estará eso en un libro, porque me encantaría poner un día no solamente las cosas que hice sino muchas de las cosas que pienso, que pueden ser herramientas o cosas útiles para alguna gente. Pero no llegó el momento todavía.”

Texto:Luciana Cassina

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