“¿POR QUÉ NO ME PONGO UNA LENCERÍA?”



En este 2016, decir Cultura de la Muni, es decir Agustina Gallo, quien después de una larga gestión  en el Ministerio de Cultura y Turismo de la Provincia, dejó todo para empezar una nueva etapa.

Según las propias palabras de la Gallo, costó tomar la decisión de dejar el Ministerio, no sólo desde lo afectivo, sino también cuando uno trabaja para determinados proyectos: “es difícil hacer cosas y después dejarlas…dejar esos espacios ganados. Pero eso es la gestión cultural, abrir el juego, nosotros somos el medio, el medio para que se generen cosas”, explica.

El área que encabeza ella se hizo ver desde el primer momento. Recién estrenado el año empezaron con actividades en Finca Castañares. Largaron el ciclo “Modo Verano”, una serie de talleres para que los chicos aprovechen las vacaciones haciendo actividades recreativas. Además, la puesta en funcionamiento de este espacio, que no era registrado por los vecinos como un centro cultural, empezó a tenerse en cuenta.

“Lo que tenemos que hacer es acompañar, seguro que en el barrio hay algo para hacer. Hay chicos que están pintando murales o hacen algo con los vecinos, los que se preparan para los carnavales. Eso tiene que hacer uno desde el principio: destacar, continuar, ayudar a que a flote, que explote. Hay que tomar lo que está pasando ahora en las calles y a partir de ahí pensar las políticas”, asegura la Subsecretaria de Cultura.

Puede verse la movida en las calles, en Alvarado y Gorriti desde el 9 de Julio funciona el Paseo de Arte y Diseño y, aunque ya es uno de nuestros polos culturales, busca un mayor posicionamiento. En otra zona, más precisamente en el anfiteatro del Parque San Martín, el ciclo A los 4 vientos junta a grupos musicales de diferentes géneros y barrios de la ciudad; el 19 de agosto, por ejemplo, van a estar tocando Kyrios, Valeria Acosta, El Santty y Os Cuencos.

-¿Cómo es trabajar en el ámbito público?

-Tuve la posibilidad de hacerlo desde lo privado, para mí la gestión más real es desde lo público.

¿Por qué?

En la gestión pública renegás pero también tenés la posibilidad de generar cosas que con el tiempo puedan trascender. Ahí uno no es dueño de lo que proyecta, construye y genera. Se convierte en parte del deterioro o la mejora de eso. Y a mí me seduce mucho, así como también se te estruja el alma cuando algo no te sale.

Hay cosas que no me gustaron cuando las hice; otras que me costaron mucho, que las padecí, que decía: -¿por qué me tocó? Uno pone mucho de sí mismo cuando va a producir algo. La cultura tiene que ver con poner el cuerpo, no hay mucho más, no se maneja a control remoto.

El problema de la cultura es que el sector cultural está separado, están los músicos, los teatreros, los plásticos. No tenemos fuerza como sector. Ese para mí es un objetivo.  Podríamos armar un consejo cultural, después se quejarán de por qué está fulano o mengano, pero me parece que el Estado solo no es buen protector, como el sector, peleando solo.

Trabajás en un programa que cuando lo vas a poner en práctica no va a funcionar porque todas las otras patas no están integradas, me parece que ahí es todavía donde el sector cultural hacemos un poco de agua, pero tiene que ver con que nos falta trabajo.  Creo que la experiencia de MICA 2015 sirvió para eso. Porque mostraba todo lo que significa el mercado, el de la música, el del teatro. ..Se veía toda la cadena, todos esos eslabones que forman parte de esa industria.

¿Cuánta gente hay ahora que sólo trabaja o diseña para el ambiente cultural? ¿Quién convoca a esa gente cuando uno va a tomar una decisión? Cuando alguien plantea una política, una ordenanza. ¿En dónde está esa opinión? Esa gente tiene que opinar, es gente que tiene una mirada también. Y va a tener una opinión formada. Por ahora es muy sectario, yo lo digo desde el lugar de la gestión, yo no soy música, ni actriz, ni nada, pero veo muchas patas sueltas. Nosotros no somos sujetos aislados, hay un montón de eslabones que permiten que pueda funcionar.

– ¿Cómo planean ocupar los espacios de Salta?

– Necesitamos ponernos de acuerdo. Yo creo mucho en los perfiles culturales, está bueno que cada lugar tenga su identidad, su perfil, que uno sepa que si quiere armar tal movida la puede hacer en determinado lugar, y eso también nos va a permitir trabajar en función de esos espacios.

Mi sueño sería que el día de mañana uno diga: quiero escuchar tal o cual banda, y uno pueda sacar un catálogo y decirle: -mirá, en esta zona vas a encontrar tres o cuatro bandas, eso se puede ordenar y hace también a una ciudad turística diferente. Es medio caótico, como que todos los lugares son para posibles festivales y no debería ser tan así.

– ¿Qué otras metas tienen desde la Municipalidad en lo que respecta al ámbito cultural?

-En la gestión pública lo que tenemos que tratar más que nada es el tema social, es clave. Un lugar no solo funciona como espacio físico, hay que darle a las cosas una vuelta de tuerca. Para mi es fundamental darle lugar a los artistas locales.

Hay que apoyar a los centros culturales independientes. No obstante, para este año hay un trabajo de acompañamiento al trabajo que ellos hacen, que es muy grande.

En principio, queremos es ir a los barrios y que la gente lo tome como propio, no solamente llevar, aproximar, sino también ver lo que está pasando ahí y darle valor a eso.

Nosotros estamos en un campo casi de experimentación, tenemos algunas líneas definidas, y ahí vamos. Lo que estamos haciendo es un trabajo de investigación. La zona sur es una zona fuerte y  buscamos indicadores que nos van a permitir hacer el diagnóstico para definir lo que se va a trabajar en 2017.

Hay que ver qué es lo que hacen esos chicos los fines de semana.  Saber más de lo que pasa en esos lugares.  Es fundamental. A los chicos se les pueden despertar muchas cosas y el hecho de empoderarlos desde el reconocimiento es muy importante.

Y ahora estamos trabajando en algo más personalizado, algo chico que no le gusta un taller moverlo a otro taller y no que deje. A los coordinadores les sugerimos que observen. Porque uno se preocupa mucho porque se inscriban pero no por la continuidad.  Por eso también el tema de la asistencia. Si bien son gratuitos, no es solamente que uno va cuando tiene ganas. Sino que realmente vayan trabajando con objetivos que lo vayan motivando.

Va a pasar de todo, ahí está el desafío también, en encontrar el modo, funciona como un lugar de contención. Yo creo que todos tenemos algo qué nos gusta hacer, el tema es encontrarlo.

-¿Y vos encontraste lo que te gusta hacer?

-Sí, yo lo encontré, creo que no podría hacer otra cosa, de hecho he hecho otras cosas, muchas, y nunca dejé hacer esto. Tuve la suerte, con los años, de hacerlo desde lo público y de dejar lo que venía haciendo aparte. Hay momentos en los que uno dice: -¿por qué no me pongo una lencería? que la puse, pero a la vez hacía lo otro.

x Luciana Cassina

 

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