SE QUE VOS VAS A VOLVER



A poco tiempo de que anuncien su inminente regreso a los escenarios salteños, hacemos un repaso por lo que decían los chicos de Eclíptoris en 2014,  unos meses antes de separarse, cuando planeaban grabar el disco que tal vez, ahora sí, salga a la calle…o sea subido a la red.

Fue cerca de Aviación Civil, de noche, no hacía frío y nos esperaban entre los perfumes de productos de limpieza y mezclado con un poco de testosterona. Y dice así:

Están ensayando para la próxima tocada, fecha que esperan que determine un antes y un después en la banda. Ese día quieren mostrar la energía con la que trabajan en los ensayos, la que aseguran que todavía no apareció en su máxima expresión sobre el escenario.

El 12 de Agosto se presentan en lo que presumen que va a ser su última aparición del 2014.Después se encierran para terminar de armar y grabar su primer disco.

Como usted ya lo debe imaginar, el nombre de la formación está asociado al eclipse de sol y a uno de los órganos sexuales femeninos. Facha, el cantante, relata el origen. Para él, el eclipse solar es el suceso astronómico que más le cambia la realidad a los seres humanos y asoció a este evento astral al placer femenino que tiene posibilidades de generarse a través del clítoris. (La verdad no es realmente importante el origen del nombre, la música está buena y hubiera recomendado escucharla en aquella época. Esperamos que cuando reaparezcan vengan más afilados, así los disfrutamos más todavía.)

Musicalmente, y dentro de lo que es la fusión, se inclinan al stoner. También se lo podría encasillar dentro del metal electrónico, pero tampoco aparecen todavía palabras precisas que puedan definir a los acordes que suenan en muchas de las formaciones nuevas. (Actualmente, la mayoría de las bandas hacen fusión, inspirándose en otras, pero aportándole la cantidad de acordes necesarios para que no sea un choreo y dándole a sus producciones una energía particular, la propia de cada agrupación. A la larga, cada una crea su identidad. Eclíptoris encontró la suya, y está buena).

Choco toma coraje y explica cómo trabajan musicalmente: Se trata de mezclar un género en particular con ese toque del metal stoner, empezar un tema como si fuera algo tranquilo y después hacerlo denso, empezar una chacarera folclórica y después hacerla densa. Y al revés, cambiando el orden de los factores, pero sin alterar ese producto.

La música y la letra la hacen entre todos y siempre aportando algo. Cuando empezaron a probar cada uno fue contribuyendo con sonidos relacionados a su personalidad para después ir amalgamándolos y terminar generando lo que vemos sobre el escenario. (Ellos lo disfrutan y logran que suene coherente, la personalidad más influyente sobre el escenario es la de Facha, en la sala de ensayo la cosa es más democrática, al parecer).

El disco es el próximo paso. Ya tienen la mayoría de los temas y sólo les queda conseguir la plata para editarlo y encerrarse en un estudio a laburar. Eclíptoris asocia esto al nacimiento de un hijo, y para que nazca en las mejores condiciones tenemos que juntar para pagar el parto. Ahora se encuentran pensando en esos detalles. Quieren lograr un producto profesional, pero con el escaso apoyo del público salteño en las tocadas los brazos quedan fibrosos de tanto remarla. (Semanas después de la nota, se separaron…unas cuantas semanas más tarde).

Choco es el único que se atreve a afirmar que le gustaría poder vivir de la música. Todavía la gente mira raro cuando decís algo así (sigue pensando igual en 2016, y si, al Choco lo mirar raro). Suele ser el pasaporte a vivir con lo justo, ni más, a veces menos, por lo que ha demostrado hasta ahora la experiencia salteña. El Enano,por su parte, cree que asociar la comida de todos los días con la pasión terminan desvirtuando el placer de tocar, así que él se provee el mofri por otro lado.

La queja principal de todos los artistas es la misma, el público. No va, no apoya, no quiere pagar un derecho de espectáculo. Hace dos semanas, en el Ginebra Fest, la entrada tenía un costo de $5, igualmente hubo gente que se resistió a abonarlos, prefirió pasar frío y seguir dando vueltas por la Balcarce en vez de quedarse a escuchar música y tener la oportunidad de ganarse alguna de las cosas que estaban sorteando.

Hacen música igual, aunque no haya quién los escuche, ellos confían en que en algún momento va a haber, así sea uno, que aprecie lo que ellos humildemente ofrecen. Están esperando a ese público sincero que sea capaz de comprender, de apreciar y de recibir. Además, les llena el alma. (No sabemos si siguen sonando igual que hace dos años, rogamos que las ganas sigan siendo las mismas, y que sea cierto que están por volver).

X Luciana Cassina (reeditado en 2016).

Foto: Tomada de la página oficial de Eclíptoris

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